Nómadas del Pirineo

Desde el inicio de la pandemia, el sector turístico ha sido uno de los más damnificados en España, un país que cada año recibe 80 millones de turistas. Pese a que el verano dio una pequeña tregua, la llegada del otoño supuso un nuevo golpe para las empresas que operan en este sector. Por eso, muchos colectivos demandan una bajada del IVA del turismo, entre ellos las empresas de turismo deportivo, que piden una rebaja del 21% al 10%, o la propia Mesa del Turismo, desde la que su presidente, Juan Molas, se reafirmaba hace unas semanas en su petición de adoptar un IVA de tipo reducido al 7% para el Sector hasta final de 2022, ya que considera que «mantendría la competitividad turística de España».

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Una de las últimas en solicitar esta medida ha sido la Asociación Turismo Deportivo de Aragón, que junto a las agencias de viajes y los guías culturales, avanzan en su objetivo de mejorar la situación de su sector, tras la reunión celebrada el pasado jueves 7 de enero con la Secretaría de Turismo del Gobierno de España. A la espera de recibir más documentación por parte de estas asociaciones y continuar con las negociaciones, la Secretaría ha manifestado ya su interés por atender las necesidades del turismo activo, un importante motor dentro del turismo de interior. Se trata de un sector estrechamente vinculado con el desarrollo de las zonas rurales de baja densidad de población, ya que más del 97% de las empresas se ubican en este ámbito.

En este sentido, para la Administración es primordial alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 con especial énfasis en asegurar la calidad de vida en el medio rural atrayendo especialmente a los jóvenes y mujeres, y contribuyendo a la lucha contra el despoblamiento. Así, durante la reunión, la intención manifestada ha sido trabajar para trazar vías para mejorar la competitividad de estas empresas ubicadas en zonas rurales en términos de tributación.

Sin embargo, en el caso del sector turístico en general, parece que el Gobierno aún no baraja la aplicación de un IVA reducido, algo que sí han hecho ya otros países europeos como Irlanda (que pasará del 13,5% al 9%); Alemania, que ha reducido la tasa estándar de un 19% al 16%, ofreciendo una reducción especial a hoteles (de 7% a 5%) y a restaurantes (del 19% hasta a un 5%), hasta fin de año y en algunos casos hasta junio de 2021; Austria, que ha rebajado el IVA a la hostelería de un 12% a un 6%; Grecia de un 13% a un 6%; y Bélgica, de un 12% a un 6%.