_DSC4837España es el segundo país de Europa y el cuarto del mundo con más piscinas, con un total de 1,1 millones. Un parque de grandes dimensiones, pero cada vez más envejecido. Concretamente, el 60% de las piscinas españolas de uso privado tiene más de 10 años de antigüedad y su nivel de equipamientos y complementos es muy básico. Ante esta realidad, las mayores oportunidades para el sector pasan por la renovación, el mantenimiento y mejora de las instalaciones actuales. A esto hay que sumar las perspectivas de recuperación económica, que podrían favorecer un sector que en 2014 ya aumentó su cifra de negocio un 6% respecto al 2013.

Estas conclusiones se desprenden del estudio sectorial sobre el mercado español de las piscinas privadas de uso doméstico, presentado esta mañana en Fira de Barcelona en el marco de las primeras jornadas abiertas de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores de Equipos y Productos Químicos Mantenedores y Constructores de Piscinas e Instalaciones Deportivas (Asofap) que han reunido a 180 profesionales. El informe, realizado por Asofap y el salón Piscina&Wellness Barcelona 2015, recoge las principales cifras de esta industria y radiografía las características del parque instalado, así como las necesidades del actual propietario y del potencial comprador de piscinas en nuestro país.
Envejecimiento versus nueva construcción
El frenazo en la nueva construcción de piscinas durante los años de crisis económica ha provocado un progresivo envejecimiento del parque. Así, el porcentaje de nuevas piscinas (con una antigüedad de hasta cinco años) alcanza un 12,3% en 2014, frente al 24% de 2011 (últimos datos disponibles). Hoy un 60,5% de las piscinas españolas supera los 10 años de antigüedad, frente al 52,3% de hace tres años.
Sin embargo, en 2014 la nueva construcción de piscinas se ha recuperado en España. El pasado año se sumaron al parque 16.800 piscinas, cifra que dobla la de 2012 y 2013 (unas 8.000 piscinas/año), y que vuelve a situar al sector en un escenario de crecimiento positivo, tendencia que se prevé consolidar en un futuro a corto plazo.
Accesorios muy básicos
La clave para conseguir piscinas cada vez más sostenibles, seguras y sofisticadas está en el equipamiento, pero el parque español cuenta con accesorios y complementos muy básicos.
El estudio revela que la iluminación es el equipamiento mayoritario: tres de cada cuatro piscinas españolas tienen algún sistema instalado. Pero la presencia del resto de equipamientos desciende considerablemente. Así, menos de la mitad tienen sistemas automáticos de tratamiento de agua; un 44,6% robots automáticos limpia fondos, un 37,8% protectores/cubiertas y solo 1 de cada cuatro tiene algún sistema de seguridad. Apenas hay instalados sistemas de ahorro energético o de agua; calefacción por bomba de calor o energía solar o nado contracorriente.
En este apartado, el estudio recomienda a fabricantes, instaladores y puntos de venta afrontar el reto de conectar con el cliente final para explicar las ventajas de instalar nuevos accesorios y presentarles ofertas y precios atractivos en diferentes canales para promover la compra.
El wellness segundo motivo de compra
El cliente final sigue asociando mayoritariamente la piscina con un espacio para disfrutar en familia, según responden el 45,5% de los propietarios, pero, en comparación con 2011 crece espectacularmente la motivación relacionada con la calidad de vida y el bienestar (un 40,8% frente al 4,2% que lo mencionaba 4 años antes). En este sentido, cabe destacar como tendencia que el mercado español es hoy muy sensible al concepto de wellness. Otras razones esgrimidas por los compradores para justificar la adquisición de una piscina son: para que jueguen los niños, por salud, para aumentar el valor de la casa, para embellecer el jardín o para hacer deporte.
La confianza en el especialista en piscinas es el factor determinante a la hora de decidir la compra. En este sentido, el 43,7% de los clientes valora el asesoramiento y la opinión del profesional para inclinarse por un producto u otro. Sin embargo, ya no se ve tan necesaria la proximidad del especialista (sólo apreciada por un 6,1% de los propietarios). Por otro lado, el precio es importante para el 31,9% de los clientes y sólo un 9% de los compradores basa su decisión exclusivamente en la calidad.
Radiografía de las piscinas más “jóvenes”
Prácticamente la totalidad de las piscinas privadas de uso doméstico instaladas en España en los últimos cinco años son exteriores. Tres de cada cuatro son enterradas, aunque proporcionalmente aumentan más las elevadas. El 66% son de obra, pero crece la demanda de piscinas de fibra y poliéster y el comprador se decanta por un menor tamaño, por debajo de 32m2. En cuanto al sistema de tratamiento de agua, los productos clásicos siguen siendo predominantes, pero se detecta un incremento espectacular de la electrólisis de la sal como sistema de desinfección. En cuanto a filtración, la arena sigue estando presente en casi el 70% de las piscinas, aunque aumenta el uso del cartucho.
El informe presentado también ofrece las principales cifras económicas del sector de la piscina en España formado por 2.500 empresas que emplean a 64.000 personas directa e indirectamente. El volumen de facturación en 2014 alcanzó en el mercado nacional los 864 millones de euros y las exportaciones ascendieron a 247 millones de euros. La cifra de negocio del sector creció un 6% respecto a 2013.
Con la realización de este estudio, Asofap, la entidad que  integra a toda la cadena de valor del sector de la piscina en España (fabricantes, distribuidores, industriales, constructores, mantenedores y el resto de profesionales) aporta conocimiento sobre los hábitos y preferencias del potencial comprador de productos del ámbito piscina y adelanta tendencias. Ha colaborado el salón Piscina&Wellness Barcelona, que tendrá lugar del 13 al 16 de octubre de 2015 en el recinto de Gran Via de Fira de Barcelona y que pretende ser el revulsivo que necesita el sector para confirmar su crecimiento